Coges una lata de atún en el supermercado y ves «Producto de Tailandia» en la etiqueta. Parece sencillo, ¿verdad? El pescado se capturó en aguas tailandesas, se procesó en Tailandia y se envasó allí. Pero la realidad de las cadenas mundiales de suministro de atún cuenta una historia muy diferente.
Esa etiqueta de «Producto de Tailandia» podría aplicarse legalmente al atún capturado a miles de kilómetros de distancia en el Pacífico, transferido entre múltiples buques y procesado a través de varios países antes de llegar a una instalación tailandesa. Entender lo que significan realmente estas etiquetas te ayuda a tomar mejores decisiones de compra y a evitar posibles riesgos en la cadena de suministro.
Esta guía desglosa el complejo viaje que realiza el atún antes de ganarse las etiquetas de los países, las señales de advertencia de orígenes dudosos y cómo los modernos sistemas de trazabilidad proporcionan una verificación real más allá de los requisitos básicos de etiquetado.
Por qué las etiquetas de atún de Tailandia no cuentan toda la historia
Las etiquetas de país de origen siguen definiciones legales que pueden sorprenderte. Los factores clave que determinan estas etiquetas son
- Norma de la última transformación sustancial – Cuando el atún lleva la etiqueta «Producto de Tailandia», normalmente significa que el pescado sufrió su última transformación sustancial en Tailandia, no que fuera capturado en aguas tailandesas.
- Procesamiento en aguas distantes: Tailandia procesa enormes volúmenes de atún procedente de flotas pesqueras que faenan en los océanos Pacífico e Índico, a miles de kilómetros de las aguas tailandesas.
- Complejidad de los transbordos – Los buques pesqueros a menudo transfieren sus capturas a buques frigoríficos de transporte en alta mar, lo que permite múltiples transbordos de buques antes de llegar a las instalaciones de procesamiento.
- Variaciones jurisdiccionales – Los distintos mercados (UE, EE.UU., otros) tienen definiciones diferentes de lo que se considera «transformación sustancial», lo que crea incoherencias en la determinación del origen.
Estas prácticas de etiquetado crean una compleja red en la que el atún capturado por un buque español en el Pacífico occidental podría transferirse a un transportista panameño, procesarse en Tailandia y venderse legalmente como producto tailandés. Comprender estas realidades ayuda a los compradores a reconocer que el lugar de procesamiento no indica necesariamente el origen de la captura, por lo que la verificación adicional es esencial para la transparencia de la cadena de suministro.
Qué le ocurre al atún antes de llegar a Tailandia
El viaje desde el océano hasta las instalaciones de procesamiento tailandesas implica múltiples pasos que hacen que el simple etiquetado de origen sea insuficiente para comprender de dónde procede realmente tu atún. La cadena de suministro típica incluye
- Operaciones de pesca prolongadas – Los grandes buques comerciales realizan viajes de varios meses de duración, pescando en vastas zonas oceánicas y en múltiples zonas de la FAO durante un solo viaje.
- Transferencias en el mar – Los buques pesqueros se reúnen con transportistas frigoríficos para transferir las capturas, a menudo en aguas internacionales, lo que permite seguir pescando mientras las capturas se dirigen al procesamiento
- Almacenamiento de capturas mixtas – Los buques combinan capturas de diferentes zonas en la misma bodega, lo que dificulta el seguimiento de los orígenes de los lotes individuales sin la documentación adecuada.
- Paradas en varios países – El atún podría implicar a buques taiwaneses, transportistas coreanos, puertos filipinos y procesadores tailandeses, cada uno con normas de documentación diferentes.
- Transformación de transformación – Las instalaciones tailandesas establecen legalmente el origen mediante operaciones de limpieza, corte, cocción y envasado, independientemente de la ubicación real de la captura
Este complejo proceso de múltiples pasos demuestra por qué la cadena de suministro del atún atraviesa océanos, buques, puntos de transbordo, procesadores, marcas, importadores, minoristas y reguladores, con datos a menudo dispersos y documentación frecuentemente manual. Estas realidades hacen que los sistemas integrales de trazabilidad sean esenciales para verificar el origen real del producto más allá de las simples etiquetas de lugar de procesamiento.
Banderas rojas que indican un origen dudoso del atún
Varias señales de advertencia podrían indicar problemas en el etiquetado del atún o en la documentación de la cadena de suministro a los que los compradores y consumidores deberían estar atentos:
- Incoherencias en los precios: la venta de atún con etiqueta tailandesa a precios muy inferiores a los del mercado puede indicar atajos en el abastecimiento, la transformación o la participación en prácticas de pesca INDNR (ilegal, no declarada y no reglamentada).
- Etiquetado impreciso – Los productos que sólo indican «Producto de Tailandia», sin métodos de pesca, información sobre el buque o zonas de captura, pueden carecer de la documentación de trazabilidad adecuada.
- Ausencia de certificaciones – La ausencia de marcas MSC (Marine Stewardship Council) u otros programas de sostenibilidad podría indicar una verificación limitada de la cadena de suministro
- Lagunas en la documentación: los proveedores que no pueden proporcionar registros de buques, documentación de descargas o certificaciones de instalaciones de procesamiento pueden tener datos incompletos de la cadena de suministro.
- Patrones de envío inusuales: los retrasos inexplicables o las rutas irregulares podrían indicar problemas de transbordo o de documentación que requieran una verificación adicional.
Estas señales de alarma adquieren especial importancia porque la mayoría de los sistemas de trazabilidad empiezan demasiado tarde, basándose en documentos postprocesados en lugar de capturar los acontecimientos en el momento en que se producen. Reconocer estas señales de advertencia ayuda a los compradores a identificar los productos que pueden requerir una verificación adicional antes de su aceptación en las cadenas de suministro, garantizando un mejor cumplimiento de los requisitos de sostenibilidad y autenticidad.
Cómo SmarTuna verifica la autenticidad del atún de Tailandia
SmarTuna aborda las limitaciones del simple etiquetado por países mediante una trazabilidad exhaustiva que comienza en la primera milla, capturando datos en tiempo real desde el momento en que comienza la pesca. La plataforma proporciona verificación mediante:
- Seguimiento del buque en tiempo real – El VMS por satélite y el AIS capturan datos verificables que muestran exactamente dónde se capturó el atún, con un seguimiento continuo durante los transbordos, las escalas en puerto y las rutas de embarque.
- Documentación digital – Los identificadores únicos de materias primas asignados en la descarga del puerto vinculan cada lote a registros específicos del buque, ubicaciones de captura y criterios de verificación antes de que comience el procesamiento
- Comprobaciones de cumplimiento automatizadas: la integración con más de 15 bases de datos normativas (registros de OROP, PVR de la ISSF, CdC del MSC, listas negras de pesca INDNR) permite verificar en tiempo real la legitimidad y el cumplimiento de los buques
- Verificación integrada: los registros de buques, los volúmenes de descarga y las certificaciones se combinan con la validación de puntos de prueba para la verificación instantánea de la sostenibilidad y las declaraciones de origen.
- Intercambio de datos estandarizado – Construido sobre normas compatibles con GS1-EPCIS y GDST que garantizan una verificación coherente en toda la cadena de suministro de atún.
Este enfoque integral transforma las simples etiquetas de ubicación de procesamiento en historias de producto detalladas y verificables que incluyen la ubicación real de las capturas, información sobre los buques y documentación de cumplimiento. Las empresas que utilizan este nivel de trazabilidad pueden proporcionar a sus clientes documentación lista para la auditoría a la que pueden acceder las autoridades reguladoras y los socios de la cadena de suministro, convirtiendo cada código de producto en una prueba de abastecimiento auténtico y sostenible que va mucho más allá del etiquetado básico del país de origen.